Entendemos por artroscopia la exploración de una articulación, observándola desde su interior. Podríamos decir que la artroscopia es la espeleología de la trauma. Pero se trataría de espeleológica acuática, ya que observamos la articulación en un ambiente líquido.
La artroscopia nos permite visualizar en su posición anatómica normal los diferentes elementos de la articulación y visualizar su función correcta. Ver los colores, las tensiones y las fibras, al igual que la cápsula articular.
Un mundo que descubrimos, y que solo podemos observar por artroscopia es LA SINOVIAL, que no es lo mismo que el líquido sinovial. Se trata de la membrana sinovial, el entramado formado por la sinovia y sus fibras. La membrana sinovial es lisa, recorrida por algunos vasos regulares visibles por transparencia y que sufre multitud de variaciones (dependiendo de las distintas patologías).
Además de ver la articulación, la endoscopia actual nos permite gravar en video o en soporte digital la exploración, lo que nos da la oportunidad de visualizarlo las veces que creamos conveniente, aumentar, disminuir o manipular la imagen, para alcanzar un diagnostico exacto.